Por Antonio Gallardo de iAhorro.
El Sorteo de la Lotería de Navidad, el más importante sorteo de azar en España, enfila su recta final y al igual que el año pasado, con unas estimaciones de crecimiento en sus ventas. El martes 22, una buena parte de los españoles tendrán sus ojos en el Teatro Real de Madrid para saber donde caerán las lluvias de millones. Este año se repiten premios: 400.000 euros al décimo –antes de impuestos- para el primer premio. Después del 20% que se llevará Hacienda, 320.000 euros. Pero después de las celebraciones toca pensar ¿Qué hago con el premio? Son muchos los casos en los que este dinero "fácil" se gasta rápidamente sin que sea ese colchón o pequeña seguridad que nos ayude en el futuro, no sólo en disfrutarlo, también para prevenir necesidades futuras.
Construir una base estable
Sí, los tipos de interés están muy bajos, cercanos al 0%, pero esta circunstancia ni va a ser eterna ni tampoco debe llevarnos a invertir en activos de más rentabilidad pero de mayor riesgo. La primera recomendación es reservar una buena parte del premio en inversiones seguras, buscando el mejor rendimiento y no arriesgando el capital. Si además podemos disponer de este sin pérdidas, mejor que mejor, para cubrir cualquier imprevisto o gasto que queramos tener y asumir.
El problema actual está en la rentabilidad de las distintas alternativas lo que puede a llevar a desanimar a muchos. La Deuda del Estado, por ejemplo, ha sido una buena opción, pero en los últimos años, y especialmente en este último, los descensos del precio del dinero y especialmente el buen comportamiento de la prima de riesgo con bajadas importantes le ha hecho perder casi todo su atractivo al reducirse la rentabilidad, en el corto plazo hasta tasas incluso negativas, como ocurre con las Letras del Tesoro. Si nos vamos a los plazos mucho más largos más largos, hay que invertir en Obligaciones a 15 años para superar el 2% (2,019%) y hasta los 30 años para acercarte al 3% (Obligaciones a 30 años al 2,895%).
Por todo ello, aunque sea algo menor el rendimiento, los depósitos con tipos de entre el 1%-1,5% para plazos largos (24 meses de media) se configuran como una opción más atractiva en cuánto si suben los tipos poder cambiar a otro tipo de inversiones seguras.
Mayor riesgo, más rentabilidad pero siempre pensando en el largo plazo
Esta rentabilidad escasa la podemos complementar invirtiendo parte de lo ganado en productos de más riesgo pero también más rentabilidad como son las acciones o los fondos de inversión. Pero si analizamos el resultado de estos en los últimos diez años, la rentabilidad incluso de las categorías más arriesgadas de Renta Variable no alcanza la de la Deuda Pública actual, y para conseguir mejores resultados, que superen ciclos malos como el que parece que estamos saliendo, hay que mantener la inversión en el Largo Plazo.
En este caso, las estadísticas nos ofrecen como si invertimos 100.000 euros en Renta Variable Europea durante 10 años hubiéramos conseguido 3.730 euros de revalorización media anual y si hubiéramos optado por una categoría más arriesgada, Renta Variable de países emergentes, se hubiera elevado hasta los 8.360 euros al año, con la ventaja de que no tributar hasta que realicemos la venta de nuestras participaciones.
El resultado en Bolsa es similar, el riesgo está en centrarse en algún valor o índice, en los últimos 15 años con el IBEX 35, incluyendo dividendos hubiéramos obtenido 7.300 euros anuales.
Oro, pasó el mejor momento
Con unos precios parecidos a los del año 2009, y muy lejos de los máximos históricos del 2011, el oro ha perdido atractivo entre los inversores. Por ello quienes quieran invertir en el más noble de los metales seguramente no conseguirán grandes beneficios en el corto plazo y sólo deben pensar en el como refugio o inversión a largo. Mientras que economías fuertes como Estados Unidos sigan en crecimiento, es difícil que tenga una senda alcista
Eso sí, tenemos muchas opciones para adquirirlo: Comprarlo físicamente, con la desventaja del coste de custodiarlo, eliminar esta desventaja comprando certificados de depósito, invertir en empresas mineras, lo más cómodo, a través de fondos de inversión o para los más osados, comprar futuros sobre el precio de este metal que cotiza en mercados organizados.
Pensemos también en la vivienda
Es la pregunta del millón ¿Es buen momento para comprar una vivienda? ¿Subirán más los precios? La vivienda es uno de los principales objetos de deseo de quien le toca la lotería. De hecho, más de un 40% de los españoles que juegan a la Lotería de Navidad 2015 invertiría su dinero en la compra de una casa frente al 30% que lo haría en un coche. El "problema" vuelve a ser el mismo, cuál es el objetivo de esta compra.
Si es usarla como propietarios o mantenerla en el largo plazo. Aún tenemos buenas oportunidades por precios, pero menos. De hecho se estima que el crecimiento del precio de la vivienda sea de un 4,5% este año, con unas tasas sólo superadas en los años anteriores de la crisis. Ello no indica que si la queremos venderla rápidamente sea fácil, pero si que existe más demanda que en años anteriores.
En resumen, aunque la rentabilidad pasada no garantiza la futura, lo que queda claro es que podemos jugar con un mix de inversiones, tanto en tipo como en plazo y teniendo en cuenta que en estos momentos los activos sin riesgo (Deuda Pública o Depósitos) ofrecen una rentabilidad bastante exigua. Y por supuesto, no olvidarnos de la fiscalidad, ya que por tercera vez en la historia de la Lotería de Navidad los premios mayores de 2.500 euros tendrán que tributar el 20%.










