El Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad se encarga, desde hace ya más de 200 años, de llenar de alegría e ilusión la vida de los españoles. El 22 de diciembre es una fecha importante en el calendario de todos aquellos que desean ser acariciados por la suerte y la magia de la Lotería de Navidad.
Muchos sueñan con ser uno de los agraciados del sorteo. El deseo de serlo con El Gordo de Navidad o cualquiera de los premios de la pedrea va incentivándose a medida que se acerca cada mes de diciembre. Junto a las ganas de ser uno de los ganadores y llevarse un pellizco de la Lotería de Navidad y realizar toda serie de rituales para asegurarse que así sea, se incluye la típica duda: ¿cuánto dinero se lleva el Estado cada año?
Dinero que se reparte en la Lotería de Navidad
A lo que podemos ganar en el Sorteo de Navidad debemos añadirle -o mejor dicho, restarle- una serie de ?peros?: las comisiones que vienen con cada premio. Las administraciones de Lotería, Hacienda y el propio Estado tienen un papel principal cada 22 de diciembre. La Lotería de Navidad repartirá este año 2.520 millones de euros, pero estos no serán otorgados de manera íntegra a los premiados. Si partimos de que el precio de cada décimo es de 20 euros, y que este año se reparten 180 millones, la cifra global será de 3.600 millones de euros. Un 70% de esta cantidad es la que se destina a premios. Entonces, ¿qué pasa con el 30% restante?
Así se reparte la Lotería de Navidad
Ese 30% restante se reparte en forma de comisiones a las administraciones de Loterías, que se llevan 80 céntimos por cada décimo vendido. Si un premio se cobra en el establecimiento que lo ha repartido, este recibe un 2,5% del premio, si la cifra abonada en premios no supera los 200.000 euros.
La SELAE (Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas) recauda cada año aproximadamente 50 millones de euros de premios no cobrados. Hacienda se encarga de retener el 20% de cada premio que exceda el importe de 40.000 euros.
La mayor parte del dinero recaudado se reinvierte, según el capítulo de ingresos de los presupuestos del Estado, en políticas sociales.